He introducido unos pequeños cambios: en vez de hacer la base con galleta la hice con bizcocho, tampoco he puesto el zumo de un limón sino de medio y mi decoración, como podéis ver es más bien escasa, lo cual tiene su explicación. Las fresas que había reservado en la nevera desaparecieron, quedando las más feas, mi nevera no es que tenga un agujero negro, es que alguien se las había ido zampando, y no fui yo, jejeje, por lo que me tuve que conformar con el único espécimen un poco potable que había quedado......

INGREDIENTES:
BASE:
-3 huevos
-100 gr. azúcar
-50 gr. harina
MOUSSE:
-260 gr. queso Philadelphia
-140 gr. azúcar
-240 gr. nata liquida
-450 gr. fresas (maduras y sin el tallo)
-Zumo de 1/2 limón
-1 cucharadita de esencia de vainilla
-4 cucharadas de agua hirviendo
-1'5 cucharadaditas de gelatina neutra
-15 fresas enteras para decorar (en mi caso 1 y de milagro, jejeje)
PREPARACIÓN:
BASE:
-Montar las claras y reservar.
-Batir las yemas con el azúcar, añadir las claras y mezclar con movimientos envolventes.
-Añadir el harina tamizado y seguir mezclando.
-Poner en un molde alto y desmontable untado con mantequilla y hornear a 180º unos 10 minutos.
-Reservar.
MOUSSE:
-Batir el queso y el azúcar hasta que la mezcla este cremosa y homogenea. Reservar.
-Montar la nata hasta que forme picos blandos. Reservar.
-Triturar las fresas hasta reducirlas a puré, colarlo para retirar las semillas.
-Mezclar el zumo del medio limón y la vainilla e ir añadiéndolo poco a poco a la mezcla de queso.
-Poner el agua a hervir en un cuenco pequeño, ponerle la gelatina y disolverla, dejarlo reposar hasta un ratito.
-Removerla bien y incorporarla a la mezcla de queso.
-Incorporar aproximadamente la mitad de esta mezcla a la nata montada y mezclar con cuidado, añadir el resto y terminar de mezclar.
-Verter encima de la base y poner en la nevera un mínimo de 3 horas, hasta que cuaje.
-Desmoldar y decorar con las fresas enteras.








